y salto
y recaigo
en un brotar
y la espalda
desacordona
la zona establecida
para investigar
cada crujir
y las campanas
se quitan su falda
para despertar
la brisa temprana
entre tus labios vigentes
voy a cocinar un enjambre de vientos
el piano electrico no tiene ruedas
han cerrado la plaza
a golpe
de medidas sin medidas
ataudes
corretean por las calles vacias
dejando
un rastro de arañas griegas
las constituciones
fueron aprendidas de memoria
por los soldados administrativos del poder
todos a sus puestos
no se vayan a caer las prebendas
y vean las sillas vacias
de los derechos
sobornados
por el
hay que hacer lo que hay que hacer
y mientras?
nos dejamos deshacer?
barquito de papel
a tentetieso
tentetieso
a francotiradores simpaticos
que desde su grupo parlamentario
cierran las bocas
ante la tempestad ingobernable
la fiesta nacional
es acabar con el otro
tumbate
y asi estaremos todos al suelo
que asfaltamos desde el techo
siguen fusilando las bibliotecas
quien les devolvera la vida?
...
y tras un deceso
cuyo descenso
asciende a una cifra
sin restos
ni perpetuos domadores de pesos
y tras un descalabro
cuyos calambres
desclaban del tierno pecho
una exhalacion condenada a ningunear la dicha
y tras esto y aquello
que no siendo
fue
y con lo cual
el contenido
se agoto con el continente
perdido
y colindante al desprecio
de un beso hidratante
con casi todo eso
y algo mas o menos diletante
que se asomaba en la despensa del antes
atrape
al vuelo
una ala semidesnatada de musculos
acompañe a la salida
un abrazo
despedido
por una ingente
y variopinta
correlacion
que entornaba las estadisticas
a las puertas del otoño
aun quedan restos de las nubes subterraneas
de lo no dicho
el telon carcomido
sabe que los ratones
quebrantan las trampas
a golpe de lloviznas
mojame
quiero sentir el grito
apagado
de un volcan
por desaprender
su lengua asintomatica
querer
secar la lava
en las colinas
de un lapiz sin punta
es
desenclavarse del miedo con
irracional
a lo desprovisto
de teoremas
que
se retuercen
una y otra vez
en el cruce de palabras
que no tiene hueco
en la indigente prisa
adentrarse
acentuar
bailar
besar
brindar
caer
para recoger
y
salir
vaciado
ligeramente atontado
donde estoy de nuevo?
ocho
siete
seis
cinco
un cuadro con una palabra
balanceandose
tres velas cimbreando las sombras
de dos adioses
estornudo
y se deshacen los eslabones
escritos
en servilletas
el barco de papel
no se moja cuando se pliega
vivo en tu bolsillo
no te cambio por nada
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