una luz inquebrantable que atraviesa la sala de conciertos
deshabitados
un timonel congrega olas sin fondo
las velas no se han destapado aun
entre tus labios y la primera palabra del dia
hay un panecillo crujiente
chapoteando con la puerta abierta
entra
el desayuno esta preparandose
en tu larga mochila
has traido un manantial en tus botas
los libros flotan en la lampara del comedor
saborear esta escrito en la mantequilla aun cerrada
las cucharillas hacen carreras con la miel
empezamos una via sonora
ahora
te siento cerquita
afinandonos
con el sol desapegado de partituras
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